01 abril 2017

La presencia de Pàmies para dar una charla y vender sus productos en un lugar público como la sala de usos múltiples del Ayuntamiento de Logroño ha suscitado una gran polémica. Desde el principio un número de personas concienciadas de la peligrosidad de las pseudociencias creímos que era preciso alertar sobre dicho riesgo. Debemos agradecer a Patricia Rodriguez, licenciada en química, con diploma de estudios avanzados, trabajadora en el sector de la I+D y vocal de la Sección Territorial de La Rioja de la Real Sociedad Española de Química, su implicación e iniciativa en promover las firmas contra la presencia de Pámies en un lugar público como el ayuntamiento.

No es un asunto menor. El combate contra las pseudociencias no es un capricho anecdótico de unos cuantos “radicales” de la ciencia. La concienciación contra las pseudociencias es una lucha a favor del progreso, de la formación, de la educación, en definitiva, una lucha a favor del estado del bienestar; vivir más, vivir mejor. Una sociedad que quiere y pretende avanzar social y tecnológicamente debe estar adaptada al avance científico del siglo XXI y lo que es más importante, debe conocer el funcionamiento de la ciencia y del método científico.

El charlatan de Pietro Longhi 

Como profesor de universidad, cuya formación ha sido en buena medida apoyada por el Estado, estaría siendo altamente irresponsable si no alertara de lo que científicamente no tiene un pase, y además es peligroso contra la salud pública. En nuestra sociedad adoradora de Ronaldos y Mesis queremos que nuestra salud y bienestar, incluso con enfermedades graves, puedan ser mantenidos tomando una simple infusión de una planta. No es posible. El funcionamiento de los seres vivos es complejo y los mecanismos de las enfermedades y su posible erradicación requieren conocimientos profundos asentados en bases sólidas. La solución de muchas enfermedades, si es viable, requiere una sociedad global que apueste por la ciencia y que sea consciente de las prioridades para ello.

En el siglo XXI no nos imaginaríamos a un charlatán del viejo oeste promocionando crecepelos imposibles en un lugar público y luego vendiendo sus recetas y productos. Evitar que esto ocurra cuando lo que se vende escapa de toda lógica científica y atenta contra la salud pública no es censura. Es defender a la sociedad a la que las instituciones deben proteger.

Que empiecen a existir casos como el juicio contra el curandero del joven que murió tras abandonar la quimio pueden ayudar a visibilizar el grave problema del que hablamos. Parece que la Audiencia Provincial de Valencia ha ordenado que se juzgue por intrusismo al denunciado, que además pudo interferir en el tratamiento médico. 

Es obvio que no debemos olvidar que las industrias farmacéuticas son empresas que buscan rentabilidad (sobre ello hablo en este post). Que las enfermedades raras no son cubiertas por estas industrias. Que los problemas de salud del tercer mundo no nos alertan hasta que llegan a las puertas de nuestro supuesto primer mundo. Pero eso no quiere decir que la respuesta a estos problemas no esté en la ciencia y en el método científico. Esto solo significa que deberíamos repensar el modelo farmacéutico que tenemos.

Pero está claro que concienciar sobre estos hechos es solo un pequeño paso. Lo más importante es tener una sociedad formada científicamente. Por ello, y algo en lo que llevo invirtiendo tiempo docente y tiempo libre, lo más importante es la formación de los futuros profesores de educación primaria. Tenemos una guerra contra la ignorancia científica y los maestros de primaria están en primera línea de batalla.


Posted on sábado, abril 01, 2017 by Héctor Busto

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11 enero 2017

Los siguientes trabajos han sido realizados por los alumnos del Máster en Química y Biotecnología de la Universidad de La Rioja, dentro de la asignatura Métodos Instrumentales y Experimentales en Química y Biotecnología. Más concretamente, corresponden a la parte de la asignatura que aborda la Resonancia Magnética Nuclear y su aplicación en el terreno de la Química y Biotecnología, más allá de su uso como herramienta en la determinación estructural.








Posted on miércoles, enero 11, 2017 by Héctor Busto

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Noelia Gallego y Lucía Martínez-Lacuesta
RMN EN METABOLÓMICA VEGETAL



La espectroscopía de RMN, es una de las principales técnicas analíticas en el campo de la metabolómica.
La RMN puede cuantificar los metabolitos en grandes lotes de muestras con una alta reproducibilidad y gran precisión, eso sí, en un intervalo de tiempo más amplio que el empleado en cromatografía de gases o de líquidos acoplada a espectrometría de masas.
La RMN garantiza una sensibilidad estable y como los instrumentos no están en contacto con la muestra durante la detección, se elimina toda preocupación de posible contaminación gradual por metabolitos residuales.
Además, la RMN proporciona la misma sensibilidad de señal para todos los metabolitos independientemente de las complejidades de la matriz biológica, y es independiente de las propiedades químicas de los metabolitos.
Es una técnica poderosa para análisis de estructuras de metabolitos, ya que puede diferenciar compuestos con masas idénticas y estructuras bidimensionales que difieren sólo en la configuración espacial.
Otro de los motivos por los que se prefiere la RMN en los estudios de metabolómica es debido a sus sencillos requisitos de detección utilizando bio-especímenes intactos sin necesidad de separación previa.
En términos de análisis del metaboloma en plantas, la RMN abarca principalmente carbohidratos, aminoácidos y ácidos orgánicos.
Un inconveniente principal de la técnica de RMN aplicada al análisis metabolómico vegetal, radica en su sensibilidad, que restringe su aplicación a la detección de metabolitos de baja abundancia.
Además, a medida que el peso molecular aumenta, por ejemplo, para lípidos que comprenden cadenas grasas largas, su capacidad de identificación se debilita rápidamente debido a señales más complejas y superposiciones de cadenas de hidrocarburos.
Los lípidos de cadena larga, tales como ácidos grasos y fosfolípidos, pueden diferenciarse en cientos de miles subtipos de especies de acuerdo con las longitudes de las cadenas grasas, el número de dobles enlaces y los grupos funcionales.
Dado que la RMN sólo puede proporcionar una clasificación basada en las señales características localizadas en grupos funcionales, no confiere una identificación específica debido a la superposición de señales de metileno en cadenas grasas largas.

Posted on miércoles, enero 11, 2017 by Héctor Busto

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