Los límites de la Ciencia conocida, o la Ciencia en el límite. Buen título para un post. Una de las características de una investigación de excelencia suele ser el estar en la frontera. En la frontera del conocimiento actual y más recientemente en la frontera de diversas disciplinas científicas. Es ahí, en esa interfase, en ese límite, es donde se obtienen resultados más sorprendentes y rompedores. Y esta entrada del Blog podría ir de eso, pero no. No me refiero a ese límite precisamente.

La Ciencia española con sus problemas y sus virtudes había alcanzado unas cotas de éxito que no había tenido en la historia. En muchas disciplinas estamos el la 8º y 9º posición a nivel mundial. Y en el famoso Ranking de Shanghai, sí ese en el que no aparece ninguna Universidad española en las 200 primeras, resulta que a nivel científico, la cosa no esta tan mal. En la disciplina de Matemáticas hay 8 Universidades entre la 200 primeras (http://www.shanghairanking.com/SubjectMathematics2012.html). En la disciplina de Química hay 10 entre las 200 primeras. (http://www.shanghairanking.com/SubjectChemistry2012.html). En Física hay 5 (http://www.shanghairanking.com/SubjectPhysics2012.html).

Y ojo, una cosa es obvia, los problemas de la Ciencia española no se arreglan solo con dinero, pero también es cierto que sin dinero… Y ahí estamos ahora, al límite. Las becas FPI (Formación de Personal Investigador), que concede el Ministerio de Economía y Competitividad a Proyectos y candidatos seleccionados retrasaron su firma unos cuantos meses después de estar resueltas. Las becas FPU (Formación de Profesorado Universitario) una vez convocadas y priorizadas vieron reducida su cuantía en 150, además del consabido retraso. Los contratos para atraer “talento” como son los Juan de la Cierva y Ramón y Cajal, aparte de ver reducido su número (175 contratos Ramón y Cajal cuando en anteriores convocatorias eran 250), han visto recientemente retrasada su resolución 6 meses. Estos investigadores, que suelen estar en el extranjero, tendrán que esperar un año desde que “echaron” papeles hasta que sepan algo de su futuro. Más luego la espera para su incorporación. ¿Así queremos atraer talento? Una vez atraído ese talento hay que ofrecerle una posición mínimamente estable. Pues bien, en la Universidades hace años que no puede salir plaza. El CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) después de unos años sin convocar plazas acaba de convocar 26 plazas de Científico Titular para toda España. Sumemos, a 250 talentos seducidos con la Ramón y Cajal en los últimos 3 años… 750 personas con gran valía y… 26 plazas… Habrá cuchillos…

#sinCiencia

Lo último que nos hace estar en esa “Ciencia en el límite” es la noticia, no por esperada menos dolorosa, del retraso en la convocatoria de Proyectos de Investigación del, ahora llamado, Plan Estatal (http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/04/18/actualidad/1366318556_147323.html). El titular de la noticia del periódico no es que sea (todavía) exacto “Los científicos se quedan este año sin proyectos del Plan Estatal”. Los proyectos se suelen renovar cada 3 años. Los científicos que tienen su último año de proyecto en este 2013 deberían haber pedido Proyecto a principios de 2013. De esta forma y tras un largo proceso de evaluación, para finales de 2013 tendrían confirmación de la continuación de su proyecto investigador. Ahora con este retraso, lo previsible, es que la resolución de concesión no esté a primeros de 2014 y por tanto los grupos de investigación estén sin dinero unos cuantos meses (y esto los grupos buenos y excelentes). Eso que significa que no habrá reactivos, que no habrá material, que no habrá cultivos… Diremos a los becarios que pueden quedarse en casa a esperar, o hacer búsquedas bibliográficas (si nos mantienen las bases de datos y las revistas). Bueno, eso si hay becarios… En fin... Y esta claro que los científicos que recibimos fondos públicos debemos rendir cuentas a la Sociedad. Y lo hacemos. Por eso hay que contar las circunstancias en las que esta actualmente la Ciencia española y en las que estamos trabajando. Esto es la Ciencia en el límite y lo demás tonterías. #sinCiencia, y sin Ciencia ya sabemos:
 
Antonio Muñoz Molina:
Elogio del progreso
Basta recostarse en el sillón del dentista para que se le cure a uno cualquier nostalgia de paraísos pretecnológicos perdidos. Cualquiera tiempo pasado anterior a la anestesia fue pavoroso.