Estos días se ha celebrado en la Universidad de Alcalá la VII reunión Bienal del Grupo Especializado de Resonancia Magnética Nuclear de la Real Sociedad Española de Química. El encuentro es aprovechado también como reunión iberoamericana. Hablar de Resonancia Magnética Nuclear (RMN) y hablar de Química es muy común para los que estamos implicados en estas disciplinas, pero tal vez no para un mundo ajeno a ellas.



La RMN ha sido empleada con asiduidad para la resolución y determinación de estructuras químicas, empezando por moléculas sencillas hasta llegar a la resolución de estructuras tan complejas como proteínas.  Pero la RMN está, de forma imparable, aplicándose en los campos científicos más dispares, materiales, alimentación, medicina… Y cuando hablo de medicina no me refiero a la ya conocida Resonancia Magnética de Imagen.

Uno de estos ejemplos es el que se nos mostró en la Bienal en una conferencia con el título de “Novel advanced lipoprotein test based on 2D diffusion-ordered 1H NMR spectroscopy desarrollada por el Catedrático Xavier Correig. Los estudios sobre colesterol mediante RMN han sido anteriormente desarrollados a nivel aplicado con tanto éxito que han generado empresas de éxito como Liposcience.

Batería de equipos de RMN para el análisis de colesterol


Los análisis habituales indican la concentración de colesterol LDL y HDL. Sin embargo, para una correcta evaluación del riesgo cardiovascular, es necesario precisar más. En concreto lo que necesitamos saber es el número de partículas LDL, lipoproteínas, que transportan el colesterol. Estas lipoproteínas pueden ser más grandes o más pequeñas. Personas con la misma concentración de colesterol pueden mostrar distribuciones de partículas muy diferentes. Y esta circunstancia parece incidir en el riego de padecer enfermedades cardiovasculares. El paciente que posea partículas más pequeñas y por lo tanto un número elevado de partículas tiene un mayor riesgo cardiovascular.

En este sentido, la conferencia expone el trabajo realizado por la empresa Biosfer Testlab, mediante experimentos de RMN. En concreto, empleando experimentos de espectroscopia de RMN de difusión 2D, los investigadores son capaces de obtener una medida directa del tamaño de estas lipoproteínas. Sin entrar en muchos detalles, determinados experimentos de RMN permiten diferenciar tamaños de moléculas por la distinta difusión que tienen. Más información podéis encontrar en la propia web de la spin-off  http://biosferteslab.com/es

La RMN, como herramienta para medir y evaluar fenómenos químicos en el terreno biológico empieza a ser una realidad. No nos resultará extraño que análisis médicos rutinarios futuros incluyan la RMN de sangre, plasma, orina y que permitan detectar de forma muy precoz importantes disfunciones.

Esta entrada participa en el  XXXIX Carnaval de la Química cuyo blog anfitrión es Gominolas de Petróleo

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